Cuando hace calor, las gallinas ponen menos huevos ¿sabes por qué?
Hay diferentes aspectos que afectan a las gallinas y a su capacidad de poner huevos. En este post te contamos cuáles son y te los explicamos, desde el estrés térmico hasta el cambio en su apetito.
¿Cómo afecta el calor a las gallinas?
Con el calor, es muy normal ver a las gallinas con las alas abiertas mientras están tumbadas en la sombra. Esto es debido a que su cuerpo no regula la temperatura alta por sí mismo, ya que no son capaces de sudar. El calor les causa estrés, les quita las ganas de comer y les genera un cambio hormonal.
El estrés térmico y su impacto en las gallinas
Cuando la temperatura sube por encima de los 27ºC o 30ºC, las gallinas tienen demasiado calor, y como su organismo no es capaz de expulsar el calor, comienza a gastar la energía en ello. Las aves no sudan, y para liberarse del calor necesitan de agentes externos como la sombra para deshacerse del sofoco (si las ves jadear no te asustes, están intentando refrescarse). Esto le causa estrés a su cuerpo, que intenta sobrevivir, pues no está adaptado para la situación.
Alimentación y energía: por qué disminuyen con el calor
Durante la digestión, la temperatura interna corporal de las gallinas aumenta, es por eso que cuando hace bastante calor dejan de comer, para evitar que su propio cuerpo les genere más malestar. Por otro lado, al no consumir los nutrientes necesarios, no le es posible poner tantos huevos como cuando se encuentran en un estado óptimo de temperatura y salud, además los huevos que ponen suelen ser más pequeños y frágiles.
Cambios hormonales provocados por el calor
Como ya hemos mencionado, el calor provoca estrés térmico a las gallinas, lo que descontrola el funcionamiento del eje hormonal hipotálamo-hipófisis-ovario, que es el sistema encargado de regular la puesta de huevos. Esto causa que pongan menos huevos y que sean de menor calidad. Además, el calor también afecta a algunas hormonas relacionadas con el comportamiento de las gallinas, por lo que pueden ser más apáticas durante estos meses.
¿Cómo evitamos que las gallinas pasen calor?
No obstante, lo podemos remediar (y desde Huevos Qovo lo hacemos) ayudando a las gallinas a controlar la regulación de su temperatura corporal. Para ello es muy importante contar con una buena ventilación dentro del gallinero, aportar la suficiente sombra a las aves, reajustar su alimentación con una que contenga más nutrientes y que sea más ligera, y ajustar la iluminación a las horas de luz que necesitan.
Consejos para guardar los huevos en verano
El calor hace que los huevos que las gallinas ponen sean más frágiles, por eso hay que tener más cuidado para almacenarlos correctamente y poder consumirlos de forma segura. Algunos tips que recomendamos son guardar los huevos en un lugar fresco y seco, siempre por debajo de los 8ºC para respetar la cadena de frío (preferiblemente entre 4ºC y 7ºC), y transportarlos en neveras, procurar lavarse las manos antes y después, no romper el huevo en la superficie donde se vaya a mezclar, intentar consumir inmediatamente tras cocinarlo y asegurarte de comprar huevos frescos y bien conservados.
En nuestro blog anterior hablamos sobre cómo consumir los huevos de forma segura en verano de una manera más extensa, no dudes en echarle un vistazo.
Las gallinas ponen menos huevos en verano debido al calor. El desequilibrio que causan las altas temperaturas en estos animales es lo suficientemente grande como para que su rutina se vea alterada. También afecta a los huevos, más frágiles, y a cómo se deben guardar y consumir.